lunes, 1 de septiembre de 2008

Regateando a las adversidades

Manuel Francisco Dos Santos nació en Pau Grande, Río de Janeiro el 28 de Octubre de 1933 con una deformidad en la columna vertebral, y al crecer, su pierna derecha lo hizo 6 centímetros más que la izquierda y sus pies se giraron 80 grados hacia dentro.

Estas limitaciones físicas hicieron que sus hermanos le apodaran "Garrincha", nombre de un ave que vive en la selva brasileña caracterizada por su feo aspecto y por su torpeza. Operado en varias ocasiones cuando era niño, fumador desde los 10 años y aquejado de una severa poliomelitis, los médicos le desaconsejaron la práctica de deporte por riesgo de quedarse postrado en una silla de ruedas.

Grarrincha no hizo caso y comenzó a jugar al futbol en la empresa textil en la que trabajaba. Su defecto físico se convirtió en una ventaja y sus torcidas piernas despistaban a los rivales que eran incapaces de saber hacia donde iba a salir. Con un impresionante talento para el regate formó parte de la selección brasileña de finales de los 50 y principios de los 60 junto a Pelé, Didí, Vavá y Zagalo entre otros, con la que obtuvo dos campeonatos del mundo en 1958 y 1962.

De vida enormemente desordenada, consumidor abusivo de tabaco y alcohol murió en Río de Janeiro el 20 de Enero de 1983 víctima de un síndrome alcohólico. Su cuerpo fue velado en el estadio de Maracaná y su ataud fue cubierto con la bandera del club que le vió brillar, el Botafogo. Considerado uno de los 10 mejores futbolistas del siglo XX es, probablemente, el mejor regateador de todos los tiempos.

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